domingo, agosto 24

HOLOGRAMA 1.0

  
una luz cristalina 
ilumina un claro 
donde yo estoy sentada,

miro el cielo opal 

que refracta sobre mis pupilas,
cae una lluvia áurea 
que se extiende dócil y siniestra
desde la punta de los árboles
hasta la palma de mis manos


sobre un tronco ensayo entonces

         la bipartición definitiva

lo corpóreo

             lo sólido
                         lo táctil
                                  por un lado
lo plano
           lo traslucido
                         lo intermitente
                                  por el otro




conservo la cáscara,


 la silueta lumínica

               de mi cuerpo- imagen
                                                                     estático y básico;
y echo a  andar,
conmigo misma bajo el brazo

dejo atrás mi mitad  

para que se dañe,
abandonada en un pastizal infinito

me digo


"quédate acá, 


voy a fingir que puedo,


ya vuelvo, 


no te preocupes, 


son sólo unos segundos".



y tomo mi figura iridiscente


y cóncava


y me marcho para siempre.










viernes, abril 18

Sueño 22. 386c



Nuestra basura llegó al fondo del océano
 antes que nosotros ,
hay que cerrar las compuertas:
se avecina una tormenta.

la idea de familia murió
cuando murió su práctica.
ahora somos una red ampliada,
los nuevos ciudadanos del agua,
humanos submarinos
    con branquias inducidas

Tapo las mucosas de mi cuello

cuando se acerca las ráfagas de azufre.
Las partículas ínfimas pueden dañarnos,
aunque aún no tenemos la certeza.








jueves, abril 17

W y el eku2000






La fe en las catástrofes naturales.
Hundió el pie desnudo en un pequeño charco de barro. Había llovido en la aldea durante toda la última semana. Seis días de constante y recta lluvia. Ahora, la temperatura ascendía a los 45°. El sol parecía una esfera naranja que lo cubría todo. Los mosquitos se agolpaban furiosos en los pequeños estanques de lodo. W sintió satisfacción de refrescar sus pies. Se sentó en el suelo y comenzó a cubrir sus piernas con el ungüento podrido que se formaba en el borde de los charcos.
Trataba de no pensar. En tres días se iría. No había remedio. Nadie intervendría por ella, ni Alá, ni su madre, ni los jefes de la comunidad. Nadie. Debería vivir con aquel hombre, todos los días de su vida. Esos brazos de simio envejecido la tomarían por la cintura y la llevarían hacia él todas las noches, y quizás, también por las mañanas. Su olor rancio, sus pies enormes en el lecho que deberían compartir, los pelos en su espalda, las incipientes arrugas en esos ojos mezquinos. Rompió en llanto. Con los dedos aún sucios quiso limpiar su rostro, manchándolo con aquel barro verde. No podía ser más desgraciada. No podía.
Mientras llovía aún sentía algo de fe. Quizás un cataclismo  la salvaría de unirse con aquel hombre horrible. Quizás él moría ahogado al intentar guardar sus animales. Cada uno de los seis días de lluvia, imaginó con absoluto detalle, tremendos desastres naturales que azotaban la casa de este y le daban muerte. Su catre flotando en cincuenta centímetros de agua marrón. Un árbol  cercano, desprendido, que caía sobre su techo.
También pensó en huir, pero sus padres y hermanos la tenían estrictamente vigilada.
Esperó. Nada sucedió. Sólo dejó de llover.



Rosados planes matrimoniales.
El día llegó. R vino por ella. Como correspondía al ritual: bebieron, comieron, recibió lo que restaba de su oro y tuvo que hacer la prueba de sangre. Eso fue lo más difícil. Debía consumar el matrimonio en la casa de  sus padres, mientras los invitados a la fiesta y los testigos de casamiento esperaban ansiosos en la puerta para saber la verdad acerca de su castidad.
Sólo cerró los ojos, sin antes mirar al espejo para ver su propia cara de mortandad y miedo, y prometerse a  sí misma que esa sería la única vez en su vida que se entregaría a las fuerzas del destino y a ese espantoso ser. Cerró los ojos y se sintió morir. "La muerte también debe doler" pensó, mientras apretaba más fuerte sus ojos. Cuando R concluyó el acto, W se quitó el camisón nupcial ensangrentado  para que él pudiera mostrarlo junto con las sábanas manchadas a testigos y familiares. Ahí, en ese preciso instante, mientras todos festejaban que ella, una joven de catorce años, había pérdido su virginidad con aquel hombre de más de cuarenta, decidió emprender un plan.  No  se resignaría, no sabía cómo. Pero no soportaría ese matrimonio. La sangre mezclada con el semen todavía corría tibia y rosada por su pubis, cuando tuvo la epifanía: lo mataría. Cuando R volvió a entrar a la  habitación,  le ordenó que se alistara para ir a su nueva casa, la de él.




La mirada parca.
No pasaron días sino meses hasta que logró elaborar el plan con detalle. Elucubró  muchas variantes, pero ninguna la convencía del todo. R cada vez se volvía más perspicaz y desconfiaba de la mirada parca de W. Tenían largas discusiones acerca de prácticamente todo. W no quería hacer los quehaceres domésticos, ni alimentar a los animales, ni tener sexo, ni  besarlo, ni tomar su mano, ni nada que tuviera algún tipo de vínculo  siquiera indirecto con R. Por eso,W  transcurría  por días totalmente vacíos  o se sometía a la posibilidad que R le propinase una paliza por su desobediencia.  Cualquiera de las dos opciones la acercaba  un poco más a su plan: envenenaría la comida de R.
Preparó un espeso caldo de gallina, le puso todas las verduras que cálida y diligentemente había cultivado en la huerta. Picó diminutos y precisos vegetales  de todos colores, y como toque final le agregó cinco cucharadas soperas de  Eku 2000, un veneno para ratas poderoso y verde. Revolvió la olla y espero por R. Él llegó a casa con tres amigos: H,  C, y B. Automáticamente se sirvieron el caldo, ni siquiera esperaron que W lo pusiera en los platos hondos. Comenzaron a sorberlo del cucharón, mientras alababan los dotes de ama de casa de W.
Ella, en sus meses de elucubración y planes, no había previsto  este desenlace. Quiso evitar que los otros tres bebieran la sopa. Pero era demasiado tarde.
Ahora, debería huir. Quizás en balsa.
Aún no lo sabía.






sábado, abril 5

madrugadas de ensueño plateado





mis membranas hipertextualizadas:
i 25 
internet 
y marihuana

red neuronal absoluta



                   que conduce 



 

               directo

                            hacia


      la



nada:




i25

internet 
y marihuana


mi perro Nerón murió de viejo

si lo hubiera filmado cerrando los ojos

en el momento exacto,


 majestuoso león
de dientes blancos,

tendría un gif melancólico

 para los días en los que odio  mi vida
y no sé  vivirla.



i25

internet 
y marihuana


mamá no digas que no escucho,
juguemos a  la deidad doméstica 2.1:
la omnipresencia ante todo 
y una catarata de imágenes bíblicas
                         de 1 pixel x 1 pixel                              para cada una. .



(de todo se aprende en la vida
decía la abuela,
¿ te acordás?)

i25 
internet 
y marihuana



Amor, si esto no es un vehículo 
entonces no quiero subirme,
me da vértigo caerme sobre mi misma.                                                                                                             
                                                           
mi sinapsis demorada en los baches 
de esta red incandescente infinita


madrugadas de ensueño plateado:
titilan ventanas bajo mi colcha violeta,
ahí
donde la luz de la ventana no llega.



No quiero seguir

no quiero parar

                                                i25

                                                                                                                  internet
                                                                                                                    y marihuana





miércoles, marzo 5

Sueño 22.386 B






Soñé una utopía tecnológico submarina:
había siempre a mi alrededor
una capa envolvente de agua,
yo me movía despacio 
en una burbuja transparente oxigenada.

Habíamos dejado la  tierra
por un mundo mejor,
esperanzados casi no recordábamos
la experiencia aérea y terrestre
 de nuestra especie.

Muchos tenían branquias inducidas,
yo aún no podía,
mi familia expectaba 
por mi nuevo aparato de  respiración,
para que todos fuéramos iguales
como debe ser una familia.

Miraba a mi padre
sentía un asco muy primitivo:
en uno de sus lados 
crecía deprisa
una gran  mucosa azul
que se inflamaba roja y  luego cedía.

Yo tocaba mi cuello
 temiendo el nacimiento de las mismas agallas
 aunque secretamente las deseaba,
odiaba estar sola bajo el agua
 no poder nadar hacia los otros,
 condenada a vivir en mi esfera.

Una especie de robot biológico
de carne blanca y brillantes escamas
traía oxígeno desde la superficie
 todos los días domingos.

Nosotros cuyos cuerpos 
habían rechazado la adaptación química del nuevo Estado Mundial marchábamos
 hacia los luminosos puntos de control
 hechos de ostras color rosa pálido,
allí donde cargaban nuestros habitáculos 
con oxigeno sucio traído desde arriba.


Muchos balls insultaban, 
maldecían
culpaban al gobierno,
yo, en cambio ,
lloraba desconsolada
ese oxígeno me daba vida
y también me corroía,
era como drogarse o amar,
pero sin que nadie  pudiera acompañarme.




viernes, enero 17

acto religioso n°1



planeo un sacrificio
lo sobrevuelo 
e imagino.
sacralizar el movimiento continuo
hacerlo hueso:
central
oblicuo
y alado,
entregarlo a los dioses de turno
redimirme
quitar el cuchillo 
dejar la hendidura,
vivir para saciar la pérdida,
religar.




jueves, noviembre 21

A los confundidos soñadores a punto de frustarse:





Detrás de las cortinas, 

haremos vibrar las paredes,


descubriremos el seno materno


en el abrazo de una flor sin cortar


tomaremos por asalto 

      
                 a los ángeles
                                 
                 a los demonios

                 a los exorcistas


instigaremos  a los transeúntes

                                    
              a ser felices

              a animarse


             a tomar drogas


             y abandonar sus trabajos


              de tiempo completo

cumpliremos la condena furtiva

de los soñadores engañados:



"soñar no cuesta nada"


y después, 


cuando hayamos 
quemado 


nuestra hogareña hoguera


de emociones rotas, 


volveremos a andar, 


para preguntarnos


porque aquella vez, 


habíamos parado.



miércoles, octubre 9

la muerte y el pelo:




Estoy sentada en el piso a los pies de su cama. Es verano, pero hace frío. Llevo botitas de lana azul. Las tejió mi abuela cuando mis pies eran más pequeños y ahora me ajustan. Ella me mira y sonríe con tibieza. Su pelo empezó a caerse la semana pasada. Levanto la vista y lo veo en la almohada. Comienza a hablar del pasado, del que existió antes de  ella. Sé que es una maniobra para distraerme de la caída del pelo. Una estrategia para llevarme a otra parte. Como siempre, le obedezco y voy.

Habla de su madre y dice:
- Hija, deberías grabarme.
- Lo hago abu, acá en mi memoria - digo, sonriendo, y señalo la parte alta de mi cabeza.
Me roza el flequillo con la mano estirada, casi sin fuerza, y dice:
-Cuando yo tenía tu edad mi madre ya no existía. Murió cuando cumplí ocho. A veces te miro de espaldas y tu andar me la recuerda. Ella también perdió el pelo, aunque mucho más joven que yo. Tenía trece años, casi como vos ahora. Hace dos días había dejado la isla de Castro. Mi padre la había comprado: tres tambores de aceite y dos cueros de guanaco. Ese fue el precio  que puso  mi abuelo. Después de la transacción, se fueron los dos. Mi padre: José Antonio Goméz Suaréz , y mi madre: Lepio I Rain, a vivir civilizadamente, alejados de la isla. Cruzaron  sin dirigirse  palabra. El no hablaba araucano y ella solamente sabía saludar en castellano. Iban los dos, callados y jóvenes, rumbo al continente, solos, en una balsa. Mi padre tocaba suave pero insistentemente el pelo de ella, negro y lacio, que caía más allá de su cintura. Ella lloraba en silencio. Ninguno hablaba. Ya en su nueva casa,  mi madre agarró toda su cabellera y la cortó, entera, hasta dejarla como la de un perro enfermo, con baches y peladas. Y así la mantuvo, por ochos años, hasta que murió. 
Esa fue su única señal de protesta.

Me levanto rápido, beso su frente y corro a  mi casa, cruzando velozmente confundida el patio de la higuera.
La muerte acecha, pensé después, mientras  cortaba mi flequillo desparejo frente al espejo.
-La muerte acecha- dije en voz alta, mirando mis ojos llorosos, mientras pequeños mechones de pelo caían al piso del baño.

Tenía doce años.

miércoles, septiembre 25

dragón torrente sanguíneo







escribo en una ronda centrípeda interminable: para escaparme de mi y para encontrarme. mantenerme con vida y sobrevivirme. ordenar mi cabeza. rezarle a los muertos y traerlos al mundo. para decir todas las cosas que las palabras vivas no me dejan articular por intermitencia de mi rostro. para pronunciar adiós en voz alta, por dentro. para dejar de fallar.




es así:

solo cuánto escribo es real.





un dragón torrente sanguíneo se apodera de mis manos  y  hace descender sus deseos desde mi boca hasta mis dedos y plasma lo que quiere. me usa. y yo me dejo usar.





es lindo ser un envase de trasmisión



(es como no ser nada



y  ser una cosa, 



al mismo tiempo)



y es eso lo que quiero.

lunes, septiembre 23

recortes reunidos








Los postigos despintados, herméticamente cerrados.Mantener el juicio. No hervir el café al calentarlo. 
¿Si asistieras  otra vez a la escuela, cuáles serían tus expectativas en este momento? Nadie brota por generación espontánea. Todo es producto  de una eterna acumulación. Me costó años llegar a descubrir la cruda realidad: la mano va en el corazón y el corazón va en la cabeza.
Ojalá todo fuese como se ve: el invierno dejaría su verde claro y este olvido precoz. El miedo siempre es una buena  forma de controlar los cuerpos. Por eso, hay que saber abrir los ojos a la intuición. Los sonidos son auténticos fragmentos de materia humana. Abro un sobre viejo. Adentro alguien reza: cada obra es una carta al olvido. Un excedente se hace presente quebrando el marco de la imagen.








 (Texto compuesto con citas encontradas en revistas, fanzines, panfletos y demases papeles olvidados  en Casa 13, en  el marco de Cinética de la Percepción)

viernes, septiembre 20

lugares peligrosos donde no hay supervivencia




MI INFANCIA FUE LA FALTA ABSOLUTA DE CALOR Y EL REINO MACABRO DEL PLÁSTICO  MATTEL.
PAPÁ : ¿PARA QUÉ QUIERO LA IBM SINO SE COMO HUELE TU PELO?
MAMÁ: ¿PORQUÉ YO NO SOY LINDA COMO MIS PRIMAS?¿ PORQUÉ DECÍS ESO MAMÁ?


no puedo dejar de pensar en mi muerte.
me imagino que corto mis venas en  diagonal mientras me baño y sale sangre caliente y recorre mi cuerpo y me calmo y todo se va alejando lentamente a medida que mi sangre alivianada se va por el desagüe, todo el dolor, todos los objetos perdidos, toda le gente que me dejó atrás,  los que no me quisieron, las miradas de reojo, las marcas en el cuerpo, los baches traumáticos de mi memoria, la falta de calor humano, la infancia solitaria en una pieza helada en la loma de la nada, los dos años de show oncológico quimioterápico. todo se va,  mi novio diciendo no te amo, mi vieja dejándome sola parturienta en una clínica a las 2 de la mañana, todo se hace agua con mi sangre  y dejo de sufrir, dejo de llorar, veo con claridad, me imagino que me corto y la tibieza de mi sangre me da paz, como un semen caliente en la piel del pecho al final del sexo, me arrullo sola en mi propia sangre, me voy con mi sangre que se va, me llevo todo, lo bueno y lo malo, me llevo a mi abuela y me voy con ella, quizás si existe otro universo donde viven los muertos ella este ahí esperándome, me pregunto si todavía me querrá, ¿o seré una decepción para ella también?  dudo que vayamos a parar al mismo sitio. yo no fui un lecho de rosas, no fui alguien bello con el pelo limpio  y un vestido etéreo,nunca supe cantar afinado, no fui un montón de poemas de amor abajo de ninguna puerta, nunca salí  reina de la primavera, no fui la madre presente que cocina galletas en invierno, no fui el amor de la vida de nadie. Pura fantasmagoría: un holograma intermitente hecho de pedazos de cosas muertas. una  figura humanoide, un conglomerado de papeles viejos y amarillos prensados en un cuerpo caído.  un túnel eterno hacia la nada.

-¿Porqué estás tan ligada a tu infancia Luciana? dice mi novio, mientras yo imagino que me tiro de la ventana de  su casa de cabeza y mi cráneo se abre y comienzan a fluir de adentro mío cosas violetas y negras, viscosas, que huyen rápido de mi.

yo huyo rápido de mi
y   me sobrevivo.


fulgor de sueño inacabado desde siempre




sueño que soy linda. que lo llevo por dentro. que no miro mas de reojo. que miro de frente y tengo los ojos  muy grandes. sueño que floto. que levito y soy feliz. que no lloro más mientras escribo. sueño que abro una puerta y un grupo de chicos me mira y desea saber mi nombre. y que  a mi no me importa. sueño que soy única para alguien. sueño que  me salen a buscar corriendo. que alguien  escribe una carta de amor infantil para mí en el pasado, que la leo y me produce risa. sueño que vuelvo del más allá a abrazar a todos los que lloran mi muerte. sueño que a los cinco años mi mamá entra a mi habitación y me rescata del juego de suicidio que estoy practicando. sueño que me abraza y me dice por primera vez que soy linda, que soy la más linda, que me ama más que a nadie en el mundo, más que a su ex marido muerto, mas que a su padre o que a mi hermano,  que no puede vivir sin mi. sueño que no corro sola, embarazada y adolescente, sueño que alguien me  acompaña y sostiene mi mano, que miramos juntos el mar. sueño que soy libre, que estoy exenta de las ataduras a mi misma. sueño que mi hijo y yo salimos de vacaciones hacia la playa y  tenemos un perro, que hacemos una lista de nombres y decidimos uno muy gracioso, sueño que le doy todo, que pongo en mis manos todo lo bueno que existe en el mundo, lo intangible y todas las cosas que no puedo comprar  y se las ofrezco todas juntas como un corazón entero, abierto y sincero que se entrega de inmediato. sueño que soy buena. que puedo. que abandono las listas raquíticas de fracasos programados. que me amo y me dejo amar. 

que aprendo a vivir.

el mar y su corte incandescente de amuralladas barreras




Pienso
en volver
al mar,
respirar
aire
profundo,
profundamente,
abrir
los ojos
que llevo en mi pecho,
sentir
que despierto,
que escapo finalmente
de la tierra infinita
de  los infinitos caudales
de las casas repetidas
de tanta arena enjaulada.
Sentir
que vuelvo
al mar,
en retorno
del seno profundo
 que hila todas las cosas
hacia un océano  vasto y oscuro
como el mundo mismo.

viernes, agosto 23

EJERCICIOS PROGRAMADOS


Cierro los ojos, despacio, especulando. Empiezo. Veo la naranja entera. Primero desde arriba. Voy volando. Me mantengo al costado. Ingreso, sin dejar de volar arriba y al lado. Una ínfima pulpa. Una semilla.Otra. Un gajo entero.Otro más. Las blancas nervaduras. Todo.

martes, julio 9

this will be on my sex tape


invocas al superpoder de un culo. un par de tetas gigantes que te fuckin aplasten la cara. pedazos de carne por doquier. tu verga dura y gruesa entrando en partes, la falacia del amor con sexo y del sexo sin amor, ¿cuántos culos viste hoy en internet? me pregunto: ¿por qué me perturba tanto que quieras cojer con alguien mas? ¿qué significa que penetres a otras personas? mi corazón no puede dañarse por eso, ha sobrevivido terremotos, suicidios programados, soledades extremas, infancias en llanto, hermanos malvados, abuelos muertos, amigos pérdidos, huidas  definitivas, padres ausentes. ¡¿qué mierda le importa a mi corazón lo que haga tu pija? ¿o acaso están conectados? temo haberte dejado entrar y que ahora rompas mi casa. nace en mi un despecho bizarro, vil, que quiere impulsarme a hacer cosas que realmente no deseo, imagino que le chupo la pija a otro,  que me cojo a un amigo tuyo, y te hago bosta.  pero después lloro.soy todos los defectos, pero ese no.

entonces, ahora, estoy jodida.


viernes, mayo 31

dragones que quieren huir





Vivo una realidad alterna a las fantasías del pasado, como la gran mayoría. Leí una vez que un hecho mínimo cambia el curso del universo entero y que el curso del universo entero cambia a un hecho mínimo. Todo es indispensable para el desarrollo del todo, esa es la  verdadera red de lo absoluto. Pienso en mis hechos en esta vida, y me imagino siendo otra,  un conglomerado distinto, otra variación histórica causada por un mínimo cambio. ¿Ustedes creen que en algún  Universo paralelo viven sus otros yos? ¿o se sienten únicos de si? ¿Porqué la palabra yo no tiene plural? A veces escribo y sube a través de mi plexo un gran dragón hecho de palabras que me avasallan en estado de inconsciencia. Y vienen a mi cosas que no comprendo y que después los ojos de alguien más se  encargarán de  ordenar. Pero ese dragón no es ordenable, es esta alternativa que vivo y su devenir abiótico adentro mío tratando  de expulsarse de manera desenfrenada y hacerse carne-palabra. Imagino letras que caen nerviosas sobre el papel, salen de mi boca desperdigadas,  medio raquíticas, se acomodan rápido y toman forma, otras se escabullen y caen al piso. Todas quieren decir que algo tienen para decir. El dragón me toma, soy yo ese dragón, yo soy uno de mis yos, queriendo escaparse. El estado de consciencia solo nos sirve para servir a alguien más, la verdad oculta sobre las escalas compartidas vive adentro nuestro, latiendo, y desea salir.

mis listas






adentro mío hay :
un conglomerado de expresiones inconclusas sobre hechos del pasado,
un paquete de galletas molidas 
que viajaron desde la Patagonia hasta mi casa,
un cigarrillo que rompí de bronca 
en la parada del colectivo,
la mañana y tus erecciones cotidianas,
y un poco de crema
para secar el sudor 
de mis manos ajadas por la nada.

miércoles, mayo 8

Diario: Nº5



29/11/2011
Comodoro Rivadavia


Cruzo un puente y pienso "quiero documentar mi vida, cada baldosa, este puente, este cerro, el viento que me hiela la cara, la suave tibieza que habita ahora en el interior de mi campera. TODO." Y tengo miedo. Me paro a mitad de camino y dejo que el aire helado me golpee el cuerpo entero y me haga bailar los pantalones. Me entrego.
Mi propio archivo del ser. De mi ser. ¿y si documentarse es dejar de vivir? ¿y si vivir es dejar transcurrir en plena inconsciencia? ¿y si devengo en mi propia observadora constante? ¿Cómo frenar este impulso archivístico absurdo?Es puro miedo a la muerte, pienso. ¿O será que me cuestiono demasiado todo? Y de repente, se me cruza la idea de estudiar cine. Desvarió. La idea de mi propia finitud se apodera de mi. Podría morir ya. El puente  podría caer sobre un camión con tubos de petroleo. No paro conmigo misma. Me doy gracia. ¿Tiene que ver con el anonimato esto? ¿es una cuestión de ego? Si muriera de acá a veinte años, con una vida plenamente documentada, todos esos papeles y archivos testimoniarían mi existencia. ¿y luego qué? ¿para qué carajo quiero una celebración de mi existencia post-mortem?
No logro entenderme. Ojalá fuera alguien religioso. No tendría que pensar tanto.

Diario: Nº4

21/11/2011
Comodoro Rivadavia, el regreso.


Esta ciudad, Comodoro, es un gran ex-novio. Un ex novio gigante hecho de edificios, casas, mar y cerros. Un ex novio que me partió el corazón y me dejó a la vera del camino. Así, tan así. La veo y es cierta, y no lo es. Es ciencia ficción. Pura escenografía. Me había olvidado de la mayoría de los lugares. Había difuminado todo en mi memoria. Sólo recordaba la sensación del mar. Ahora que la vi, tan fatal e infiel, como siempre fue, llena de lineas y de putas, ya ni el recuerdo del mar me queda. Sólo siento que al rozar las paredes todo el decorado se va a desmoronar.
El pasado vive en otra parte. Y el futuro: también.

Diario: Nº3

 
                                                                                                                                                 10/08/2009
Córdoba Capital, una confitería 




Cruzo el umbral hacia mi propio túnel. Desciendo desconfiada. Alguien pretende agarrarme. Sigo. Camino. Lo evado. Planteo mil acciones en curso. No resuelvo. Vuelvo sobre mis pasos. Arranco de nuevo. El Túnel es un lugar finito, pienso. Pido un café con leche. Un grupo de niños golpea una pantalla. Una voz en off explica su comportamiento. Me mira una moza. La miro mirarme. "Todo resulta en un mundo de dolor", dice el hombre de la voz apagada. Escucho los frenos de todos los autos, huelo el humo de los cigarrillos ajenos y miro los dientes apretados  de las  otras personas. "Es que un pequeño cambio hará un gran impacto" repite religioso el hombre que habla. Me abofeteo para mantenerme despierta. La realidad es ahora ésta:  un motor en combustión eterna. Pero el Túnel es un lugar finito. Y quizás, hoy, encuentre algo fuera de mí, que se sienta un poco como mío.

Diario: Nº2



20/08/2008
Córdoba Capital,
 la plaza de la esquina de mi casa



Que alguien me devuelva:
la tierra, la sonrisa no forzada, las ganas de salir,  los sueños infantiles y los de juventud, el bienestar intrínseco,  todos mis perros siendo cachorros, las muñecas de Mattel, el abrazo de mi abuela, las lágrimas de felicidad, las primeras versiones sin cambiar, el llanto risueño, las mañanas en la escuela, las manos de los muertos pero estando vivos, los llenos que ahora son vacío, la magia de los títeres, la esperanza socialista, la creencia en el amor romántico, la proyección de los finales felices, la fe en el esfuerzo permanente y el deseo de ser yo misma todo el tiempo. QUE ALGUIEN ME DEVUELVA.

Diario: Nº1




13/08/2009
Córdoba Capital,
la casa de mi futuro ex.



De rodillas en la tierra,

con la cara carcomida,
mirando pasar la bruma inquieta
de los días envasados al vacío.
Ambos juramos lealtad a una bandera caída
de un país inexistente:
en una generación sin letra
correr mas rápido que el viento
era una meta demasiado ambiciosa.

Ahora lo sabemos todo. y de nada sirve ya

viernes, abril 26

DIARIO: Nº 0


20/09/2011
Córdoba,  
mi escritorio.


LA VERDAD OCULTA SOBRE LOS BLOQUES

ó
SUEÑO DE UNA NOCHE EN DESENGAÑO
ó
MIS LAGAÑAS INFINITAS
ó
TU FUTURO POSIBLE AMOR
ó
MIS ESTRAMBÓTICOS MOTORES
ó 
TODO AQUELLO SOBRE LO QUE SIEMPRE HABLAMOS:  



Me despierto enajenada y con surcos secos en la cara. Soñé toda la noche que te enamorabas de alguien más. Y eras feliz, no como conmigo, feliz sin inconvenientes, de película de domingo por la tarde, dócilmente feliz, sin pleitos, sin disensos, sin la pesadez crónica de la riña latente, sin quinientas mil palabras de por medio. Simple y llanamente feliz. ¿Será eso posible? ¿La felicidad como un bloque entero en el que se transita sin cesar? ¿Como un estado de ánimo permanente?  Nunca creí en esa teoría de tarjeta postal. Sí en los momentos salpicados, en la intermitencia. Pero ya no sé si es una imposibilidad mía o una verdad compartida. Me haces dudar de todos mis cimientos. Quizás por eso, te elegí en primera instancia, por eso y porque te escuché tocar el piano. Recuerdo nuestros primeros gloriosos meses, y la embriaguez mental que me habitaba. Pero nada de todo eso era dócil: había gestos, caras, y miedo. Quizás soy yo, pienso, que necesito del fatalismo para poder alimentar mis motores de dolor y todo lo que estos hacen funcionar en mi. Los caminos de mi mente me asustan. Todavía tengo los ojos semi pegados y te veo nítidamente   paseando en risas de la de mano de una mujer flaquita con cara de ardilla. No sufro por pensarte cogiendo, sufro si te imagino mirando una vidriera, abrazado. Pienso en correr así somnolienta  en remera y bombacha a hablarte a una cabina telefónica.  No logro separar el sueño de la realidad en la que me despierto. Por suerte, nunca tengo crédito en el teléfono a la hora de perder la cabeza,  mi pobreza me cuida de mi misma. Mucho tiempo creí que esa desesperación era el amor. Salir corriendo como una loca.  Correr para no perderte. Alcanzarte. Llegar a vos.  Me imagino con el pelo lacio enmarañado y lleno de tierra, como si viniera corriendo de lejos y en medio de una tempestad. Y vos, de espaldas, yéndote. Volviendo la cara para decir:

      -  Luciana , estás loca. No diferencias el sueño de la realidad. Y no sos adulta.


Me veo llorando. Y pidiendo perdón por errores que no siento haber cometido. Llorando malas interpretaciones,  llorando choques de circuito.  Te veo ir por el camino. Y me quedo acá sentada, en trance, pérdida en  la inmensidad de mi escritorio. Fumando y pensando en vos y tu futura posible novia.


lunes, marzo 11

sobre el borde áspero que habita en los fines de las cosas






a veces siento dentro mío correr algo arenoso por unos tubos muy estrechos. entonces temo . por costumbre,  y porque no me gustan los finales, como a todos los trágicos de este mundo. 

quiero finales felices, para todos, siempre.
cuando era chica lloraba con bambi y con todos los perros van al cielo. y cuando terminé el jardín no soportaba la pena de dejar atrás a los chicos de  la salita y a mi maestra. lloré dos horas seguidas  el día del acto de egreso. aparezco en las fotos con el guardapolvo bordó mojado con lágrimas y  los ojos hinchados. la idea del fin comenzó a no cerrarme, emocionalmente, a edad muy temprana. o estábamos perdiendo el tiempo o  todo  en la vida era muy fatal.  como nerón, el perro de mi abuela,  que un día jugaba conmigo y al  siguiente estaba siendo enterrado en el patio trasero, abajo de la higuera. la solución de todos parecía ser la resignación. no se puede luchar contra la fuerza del destino, me decía mi abuela. no me resultaba inteligente entregarme a la determinación de una fuerza no humana. comencé a ensayar unos intentos fallidos de endurecimiento cardíaco. lentamente. nadie me importaba, ese  comenzó a ser mi lema. no me hacía amigos fácilmente, a propósito.  era preciso elegir con cuidado y  poner distancia con mucha gente. estaba buscando,  sin querer, promesas de eternidad. no lo sabía. no podía costear pérdidas. una empresa de total ganancia, creía inconscientemente. hice crecer a mi alrededor un caparazón espeso  muy poco permeable a costa de mucho esfuerzo personal.  siempre  dispuesta a cambiar de escuela, de barrio, de ciudad. mi microcosmos moría en mi.  y eso, creía yo, me daba una  paz  extra que  los demás no tenían.
de más está decir, que  mi placebo cotidiano contra los males de la ausencia nunca funcionó en realidad. en la distancia también hay fines, descubrí después de grande. y hoy, después de años de prueba y error, todavía quiero que el pequeño ciervo no quedé huérfano en el bosque, que las mascotas sean inmortales, y que el jardín de infantes no termine nunca realmente.